¿ERES INVENCIBLE?

Las personas invencibles (ahora se les dice resilientes) se caracterizan por su fuerza ante la adversidad y los contratiempos que se pudieran presentar de forma aleatoria o anticipada en sus vidas. Por el contrario, las personas vulnerables se hayan expuestas a sucumbir o desmoronarse cuando las cosas se ponen difíciles y desafiantes. Específicamente, en el plano económico, “¿qué tan invencible o vulnerable eres?” es decir, ¿qué tan capaz de mantener tu poder adquisitivo serías si mañana estallara la crisis financiera cada vez más próxima? Tu poder adquisitivo – que básicamente consiste en tu capacidad de compra – depende en esencia de dos cosas: de cuánto dinero ganas y cuánto vale el dinero que ganas. Si, por ejemplo, ganas $1,000 usd al mes y la inflación acumulada del 2017 va a ser de, digamos, 4%, al final del año tus $1,000 usd mensuales en realidad van a “valer” $960 usd; aunque sigues ganando “$1,000 usd al mes” en realidad tu poder adquisitivo se redujo a “960 usd al mensuales”.

Tanto la posibilidad de seguir ganando dinero como el poder seguir adquiriendo la misma cantidad de bienes y servicios con lo que ganas se ven seriamente amenazados cuando revienta una burbuja financiera de dimensiones globales; el primero, por la pérdida de empleos y caída de mercados y, el segundo, por la inflación que surge como una forma de ajustar el exceso de dinero creado e inyectado en la economía sin respaldo alguno y de forma indiscriminada. En otras palabras, si mañana estallara la crisis, ¿serías capaz de mantener tus actuales fuentes de ingreso y el valor de tu dinero (poder adquisitivo)? La primera, probablemente sí, aunque con muchas dificultades; la segunda, definitivamente no.

“¿Por qué no podría mantener el poder adquisitivo de mi dinero?” Simple, porque tu “lo ganas” más “no lo produces” y, como no lo produces tú, alguien lo está haciendo de manera indiscriminada y, con el tiempo, insostenible y ese alguien son los bancos centrales del mundo. Entonces, en la práctica, cuando en una economía la tasa de crecimiento de la creación y acumulación de dinero va siendo muy superior a la tasa de crecimiento del empleo y de la producción de bienes y servicios en esa misma economía el valor del dinero tenderá a colapsarse y, con él, todas las operaciones económicas existentes. Después de todo, ¿cuánto puedes comprar con un dinero que nadie quiere?

Y, ¿por qué podría suceder que nadie llegara a querer el dinero? La respuesta es: “¡Por qué hay demasiado y cada vez más en circulación!” Pero, “¿no es bueno que haya mucho dinero en una economía?” En principio sí, siempre y cuando haya empleo y producción suficientes para justificar su existencia, si no, entonces el resultado es que cada vez se va a requerir de más cantidad de dinero para adquirir la misma cantidad de bienes y servicios. Ahora bien, ¿cuánto dinero más se puede soportar en una economía que no lo justifica ante una población creciente y un empleo y producción decrecientes?  Esa es justo la pregunta cuya respuesta esperamos con ansia que se dé los que tenemos consciencia de que, si seguimos sin ahorrar o si nuestros ahorros siguen sin respaldarse en oro y plata entonces nos quedaremos irremediablemente sin “poder adquisitivo”.

 

Respaldarnos con la adquisición de oro y plata  (preferentemente en monedas y/o lingotes) implica proteger nuestro poder adquisitivo frente a la inflación y/o a cualquier colapso monetario porque, si bien puede suceder que se llegue al momento en el que nadie acepte dinero (monedas y billetes) por la pérdida de su valor a través de la inflación, lo cierto es que cualquiera aceptará oro o plata a cambio de bienes o servicios determinados. Tanto el oro y la plata se siguen viendo – erróneamente desde nuestro punto de vista – como meras inversiones cuando tendríamos que comenzar a considerarlos como “almacén de valor” de nuestros ahorros. En concreto, existe el peligro real de que no sólo nuestro dinero siga perdiendo valor, sino que, de hecho, llegue a colapsar mientras que, el oro y la plata, aunque sus precios se encuentren manipulados actualmente para mantenerse bajos llegarán a adquirir tal valor que, necesariamente se establecerán como respaldo – junto con las criptomonedas – de cualquier operación mercantil que se quiera realizar en el futuro. Así ha sido desde hace miles de años…tarde o temprano, así tendrá que volver a ser. 

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